King Camp Gillette, un vendedor de Baltimore, aceleró la creación de Gillette, la mundialmente famosa compañía fabricante de rasuradoras. Gillette desarrolló su máxima innovación, la navaja de seguridad, en 1901. En ese tiempo él tenía más de 40 años, y había seguido su instinto para crear un producto sin el cual la gente no pudiera vivir. A partir de ese invento, King Gillette puso en movimiento más de un siglo de avances que continúan hasta hoy–tanto así que cada día más de 600 millones de hombres alrededor del mundo empiezan su día rasurándose con Gillette.


La fábrica de 1.5 millones de pies cuadrados de Gillette permanece en el lugar donde nació, al sur de Boston (Massachusetts), donde las máquinas ensamblan hasta 600 cartuchos por minuto. El desarrollo de productos Gillette se hace principalmente en el sur de Boston (también conocido como “el cuartel general mundial de la rasurada”) y en el Centro de Tecnología Gillette en Reading, Reino Unido. Cada año, decenas de miles de probadores se rasuran con productos y prototipos Gillette en nombre de la ciencia, explorando nuevas fronteras en la tecnología de la remoción de pelo y siguiendo el lema no oficial de Gillette: “Hay una forma mejor de rasurarse y nosotros la vamos a encontrar”.

 

 

 

 

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King Camp Gillette, un vendedor de Baltimore, aceleró la creación de Gillette, la mundialmente famosa compañía fabricante de rasuradoras. Gillette desarrolló su máxima innovación, la navaja de seguridad, en 1901. En ese tiempo él tenía más de 40 años, y había seguido su instinto para crear un producto sin el cual la gente no pudiera vivir. A partir de ese invento, King Gillette puso en movimiento más de un siglo de avances que continúan hasta hoy–tanto así que cada día más de 600 millones de hombres alrededor del mundo empiezan su día rasurándose con Gillette.

La fábrica de 1.5 millones de pies cuadrados de Gillette permanece en el lugar donde nació, al sur de Boston (Massachusetts), donde las máquinas ensamblan hasta 600 cartuchos por minuto. El desarrollo de productos Gillette se hace principalmente en el sur de Boston (también conocido como “el cuartel general mundial de la rasurada”) y en el Centro de Tecnología Gillette en Reading, Reino Unido. Cada año, decenas de miles de probadores se rasuran con productos y prototipos Gillette en nombre de la ciencia, explorando nuevas fronteras en la tecnología de la remoción de pelo y siguiendo el lema no oficial de Gillette: “Hay una forma mejor de rasurarse y nosotros la vamos a encontrar”.