Que la caída del pelo de la cabeza se herede del padre de la madre es un falso mito.
Tanto si buscas solucionar la caída progresiva del pelo como si simplemente deseas cambiar de apariencia, afeitarse la cabeza es una forma sencilla de conseguirlo. Empieza recortándote el pelo sirviéndote de horquillas. Una vez tengas el pelo corto, haga el resto siguiendo estos consejos:
Hidrata tu piel en la ducha durante varios minutos para asegurarte de que el pelo quede lo más maleable posible.
Utiliza un buen gel de afeitar, nunca una pastilla de jabón. El gel de afeitar tiende a secar menos la piel que el agua y el jabón y, además, no obstruirá el paso de la máquina de afeitar del modo que podría hacerlo el jabón. Asimismo, el gel de afeitar ayuda a evitar que el agua se evapore y, a la vez, hace que los pelos se mantengan suaves, lo que permite que la máquina se deslice sin problemas y sin tirar de los pelos.
Con una máquina de afeitar de calidad conseguirás los mejores resultados y podrás aumentar el tiempo entre afeitado y afeitado.
Aféittate realizando movimientos suaves: es la máquina la que debe hacer el trabajo, no tu. Empieza a afeitarte a favor de pelo. Luego, si fuese necesario, aféitate a contrapelo para conseguir un afeitado aún más apurado.
Empieza afeitándote de delante hacia atrás y, a continuación, pasa a los lados del cuero cabelludo. Utiliza un espejo de mano y un espejo de baño para ver lo mejor posible la parte trasera de la cabeza.
Recuerda que es la máquina, y no tu, la que debe hacer el trabajo. Es la mejor forma de conseguir un afeitado apurado y suave.
Un hidratante facial no comedogénico no obstruirá los poros, con lo que reducirá el riesgo de erupciones de acné, y ayudará a proteger tu cuero cabelludo contra la sequedad y la exfoliación.